Gracias Colombia, hasta pronto
A viajar se aprende viajando y Colombia, vaya que has sido una gran maestra. Dos meses y medio recorriendo las curvas de tus carreteras, dejándonos seducir por los paisajes y climas tan variados; desde la ruidosa, enorme y contrastante Bogotá, subiendo por la vía de Bucaramanga para conocer tu lado extremo con San Gil y sus deportes, sin olvidar la hermosura y peculiaridad de Barichara con su camino colonial a Guane, para después pasar a tus calientes costas en donde la belleza de tu Sierra Nevada de Santa Marta nos dejó disfrutar de sus paisajes y un bonito proyecto como voluntarios. Después tus caminos nos llevaron a Cartagena, una preciosa y colonial ciudad amurallada cuyo caluroso clima es sólo para los valientes. Conocer tu Medellín fue espectacular. No nos asusta tu turbia historia, en el aire se siente una fabulosa transformación hacia la nueva Medellín, una ciudad que busca dejar el pasado en donde pertenece y caminar con la frente en alto para s...